1-O y lo que no se dice nunca

Firma
  • LP
Actualizada 04/07/2018 a las 14:59
SR. DIRECTOR:

Si Pedro Sánchez sigue al cargo, ya no se hablará de cómo fue elegido (recordemos que no se le votó para ser el salvador, ni un fantástico candidato, sino para sacar de una vez Rajoy y su partido prepotente); nadie habla ya que, cuando se planteó la votación del 1-O, los políticos independentistas esperaban pasar del medio millón de votantes y decían, públicamente, que si llegaban al millón sería un gran éxito; pues, queda claro que, a pesar de las irregularidades de la votación ilegal para|por la ley española, se llegó a los 2 millones aunque la mayoría de los votantes votaban más como castigo para el hombre del NO en todo, es decir, Rajoy, que por|para cualquier otra cosa; pero eso no interesa decirlo, ni admitir que siempre hablan del mandato del pueblo catalán como si hubiera sido una votación seria y correcta, cuando|cuándo ni era legal ni votaron millones de personas, sino que estuvo llena de irregularidades por|para la presión de la policía, por|para las cosas escondidas, etc., y aquello que se dice normal y con control como cualquier consulta está claro que no lo fue, con la gente pendiente de si venía la policía, etc. Creo que es mucho|muy relevante, y tampoco se habla, que la señora Ponsatí dijo hace poco tiempo que el 1-O iban de farol y otros políticos importantes del proceso también dijeron que no estaban preparados para una independencia, que nadie pensaba que se podía sacar adelante la DUI, etc., y no lo digo yo, todo está grabado ya sea prensa, radio o TV. A pesar de todo animaron el pueblo para salir a la calle, aun sabiendo la posibilidad de que les rompieran la cara y todavía tuvimos suerte que los ultraderechistas en Cataluña, al principio, estaban dormidos, porque si llega a ser hoy día las agresiones de la policía a la gente no habrían sido nada comparado con la sangre que se habría podido ocasionar, aunque los catalanes somos pacíficos, pero en una masa de gente siempre es imposible prever qué puede pasar. Una cosa que tampoco se comenta es por qué queremos a un presidente de la Generalitat sin personalidad propia, ni vocación de país, y por qué se permite al juego estar al servicio de otra persona, igual que el Sr. Torrent, al servicio de hacer y decir lo que le dictan; no debe interesar en que se digan|llamen estas cosas, pero creo que es importante que no olvidemos los orígenes de las cosas.
© SEGRE Calle del Riu, nº 6, 25007, Lleida Teléfono: 973.24.80.00 Fax: 973.24.60.31 email: redaccio@segre.com